Afina, enciende el equipo y a tocar.
Ensayos, ensayos y más ensayos ocupan nuestro tiempo al completo.
Nos ha costado, y mucho conseguir lo que tenemos ahora. Y por ello, lo demostramos en cada ensayo, en cada concierto.
Ya tenemos el bajo y la bateria que nos marque un ritmo hasta el camino correcto.
Una voz con la que la gente nos oye.
Y unas guitarras con las que dar una armonía que nos acompañe en el largo y duro camino.
Sabemos que no es fácil, pero somos un poco masocas y nos gusta lo difícil.
Antes que triunfar, nos importa pasárnoslo bien y vosotros con nosotros, disfrutar ese corto periodo que os demostramos lo que somos que lleva tantas horas detrás de trabajo, que en un momento se esfuma… pero bien que se compensa con el aplauso del público.
Ya sea de un desconocido o de un padre que se siente orgulloso de lo que esta haciendo su hijo el solo, el río de sensaciones y sentimientos que no solo le transmite a él, sino a toda la gente que hay a su alrededor. Ver como un desconocido te mira y asiente mientras que aplaude.
Pensar en tirar la guitarra por la ventana cuando ves que no te sale algo… es algo que sueles pensar. Arrancar el folio de la libreta donde escribes la próxima canción, la sensación de impotencia de no poder plasmar todos tus sentimientos en un simple trozo de papel…
Todo esto señores, es… Lazy Generation